Sucesores

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miércoles, 28 de julio de 2010

HECHOS

SUCESORES DE AGUIRRE, S.A.U. (José Luis Ruiz López), empresa almacén de hierros y aceros con 170 años de existencia (desde 1840) DESPIDE SIN PREAVISO a 8 trabajadores de una plantilla de 14 por causas económicas. Los despidos corresponden a los trabajadores más antiguos de la empresa, algunos con más de 30 años de antigüedad.
El citado "empresario", que alega causas económicas, se hizo con la empresa de una manera poco frecuente: acudiendo al derecho de retracto cuando parte de su familia y resto de accionariado había ofrecido la empresa a un grupo almacenista de hierro y acero allá por finales de los 90.

Ahora alega "causas económicas" cuando hasta el ejercicio 2008 declara beneficios y realiza inversiones a nombre de la empresa de dudoso fin:

  • el 29 de julio de 2005 compra un piso de lujo de 155 metros cuadrados útiles en la calle San Prudencio de Vitoria-Gasteiz, tasado en 680.700.00€ y una hipoteca de 571.000,00€ a cargo de la empresa, realizando obras de rehabilitación y decoración todas ellas a cargo de la empresa y soportando hasta la actualidad todos los gastos del inmueble (comunidad, luz, agua, gas, seguro,.....)
  • el 1 de abril de 2008 compra una casa en una urbanización de lujo en Formigal, tasada en 300.000,00€ y con una hipoteca de 270.000,00€, que soporta con su sueldo de la empresa (alrededor de 6.000,00€ netos mensuales).
  • a finales de 2009 (en plena crisis y periodo que utiliza para el despido) adquiere por renting un vehículo de gama alta Audi Q7 por el que la empresa paga alrededor de 2.000,00€ mensuales.
  • mantiene una publicidad en un equipo de balonmano, así como diferentes gastos-servicios por unos importes desproporcionados.

Este modelo de empresario "abrecocacolas", negligente y desalmado, NO presenta las cuentas en el Registro Mercantil del ejercicio 2008 por lo que estamos ante un claro supuesto de Responsabilidad del Administrador, en un sociedad en la que se confunden el patrimonio de la sociedad con el suyo propio.

No es capáz de aplicar ningún tipo de medida anterior a la traumática y drástica del despido de los trabajadores. Se podían haber reducido gastos, sueldos, jornada,... lo que hacen todas las empresas normales. Hace un año por parte de los trabajadores se le planteo hacer un ERE, pero dijo que no era la solución.

Los únicos cambios que ha realizado han sido organizativos, y han sido incomprensibles. Incluso creemos que buscaban llegar a esta situación. El vendedor de la zona de Vizcaya, que cumplía con creces su cometido, lo pone en la oficina, en contabilidad. El de la zona de Guipuzcoa, que bastante tenía con su zona, se tiene que hacer cargo de las dos, con lo que no se pueden atender por igual. El vendedor de la zona de La Rioja cae de baja por ILT más de 6 meses y no se atiende esa zona, con la consiguiente pérdida de ventas.

Este "empresario" ha sido sancionado por la muerte de un trabajador en la limpieza de la cubierta del pabellón en el año 2007, por incumplimiento de la legislación de Prevención de Riesgos Laborales.

En fín, un ejemplo de "empresario", que despide a más del 50% de su plantilla sin preaviso ni ningún tipo de medida anterior, alegando causas económicas, soportadas en una documentación totalmente insuficiente, dos folios de una cuenta de pérdidas y ganacias, sin auditar y sin legalizar en el Registro Mercantil.

La justicia decidirá.

jueves, 1 de julio de 2010

ANTECEDENTES - El día H.

Día 30 de junio de 2010. En el centro de trabajo.

Un día más. Cada uno comienza su jornada laboral a su hora habitual. La mañana va transcurriendo hasta que… se encienden las alarmas. El Sr. Felipe Rosado, asesor laboral de “nuestra” empresa se acaba de reunir con el propietario D. José Luis Ruiz López (Lalo) y han llamado al delegado sindical (USO).

Comienzan las llamadas al personal. De uno en uno van entrando con preocupación. Todos salen con papeles en la mano, a paso ligero, se cambian, recogen sus cosas y … ¡se marchan!. ¿Qué está pasando?.

- ¿Puedes venir un momento? – Me dice Lalo muy amablemente. Por el pasillo, ni una mirada, ni una palabra. Nada. Entramos en la sala de reuniones. Cabezas bajas.
Una vez dentro, tensión. Felipe con un montón de cartas de despido, papeles, finiquitos y talones delante, toma las riendas de la situación, y lo primero que dice:

- Lalo lo está pasando muy mal y … - Sigue hablando pero yo no quiero escuchar más. ¿Qué lo está pasando mal? ¿Y yo, cómo quedo yo? ¿Qué pretende, que le pida perdón por el mal rato que le estoy haciendo pasar por echarme a la calle? ¡Lo que faltaba!

Lalo no tiene ni siquiera la valentía de levantar la cabeza, ni mirarme y mucho menos de decir nada. Me muerdo la lengua, no es el momento. Solamente acierto a decirle:

- ¿Ya sabes lo que haces? – a lo que él me responde.
- Seguramente no, pero no tengo opción.

Carta de despido, finiquito, unas fotocopias de unas cuentas que dicen que la empresa no tiene ni un euro (igual es para que le demos nosotros algo), y un talón por una indemnización que él considera justa: 20 días por año trabajado con un tope de 12 meses, pagando la empresa solamente 12 días.

- El talón por 12 días, y el resto lo gestionas tú con el Fondo de Garantía Salarial. ¡Ah! Y si se os ocurre reclamar o ir a juicio, os readmitimos, devolvéis el dinero de la indemnización, se cierra la empresa y todos a casa. – Sabias palabras de un asesor curtido en estas lides.

Son las 12.50 h. Me dispongo a recoger mis cosas mientras compañeras mías siguen entrando en la “sala del terror”. Todos con el mismo resultado. El pelota de turno viene a preguntarme:

- ¿Qué ha pasado? – Como que él no sabe nada, lo sabe desde hace días, incluso meses.
- Lo que ya sabías – Le contesto. Se da la media vuelta y se va. No tiene mucho que decir. Con lo grande que es, ¡lo que puede agachar la cabeza, increíble!.

Luego está el que sabe que se queda, también desde hace tiempo, se hace el tonto, pero no merece la pena decirle nada. Lleva toda la mañana, disimulando e intentando que dejes todo bien arregladito. Cree que va a ser capaz de hacer todo él solo, pero no está de más que se lo dejes todo bien, por si acaso. Tiene la poca vergüenza de decir:

- Yo no sabía nada. – Cuando es el que hace 2 días hizo los talones nominativos. En fin, lo dicho, no merece la pena.

Al salir, una sonrisa de Lalo. ¡Que majo!. Dejo la oficina atrás y me pareció ver como su pequeño utilitario (Audi Q7) se sonreía también.

Resúmen: 8 despedidos de 14 trabajadores:

  • Trabajadores con hijos en edad escolar, con hipotecas...
  • Trabajadores, muchos de ellos con 25 a 35 años de antigüedad en la empresa.
  • Trabajadores con 56-57 años, que ¿dónde van a ir?

¿NO HABÍA OTRA SOLUCIÓN?. No me lo creo.